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ANDERSON FERNANDEZ, EL SANMARQUINO QUE BUSCA “ESCUCHAR” Y “HABLARLE” MEJOR A LAS NEURONAS

Lima, 20 de febrero de 2026.- El desarrollo de sensores quimiorreceptivos para aplicaciones en diagnóstico biomédico es el eje del proyecto de investigación que realizará el estudiante sanmarquino Anderson Aldair Fernandez Chapoñan en la McMaster University, gracias a la beca internacional Emerging Leaders in the Americas Program (ELAP), otorgada por el Gobierno de Canadá.

“Mi investigación se enfoca en el desarrollo de microelectrodos para interfaces neuronales, específicamente microelectrode arrays (MEAs) tridimensionales para cultivos en 3D. En términos simples: estamos intentando ‘escuchar’ y ‘hablarle’ mejor a las neuronas”, explicó.

El proyecto, titulado “Design, Fabrication, and Signal Analysis of Chemoreceptive Sensors for Biomedical Diagnostic Applications”, se centra en el diseño, fabricación y análisis de señales de sensores quimiorreceptivos aplicados al diagnóstico biomédico. La investigación aborda áreas estratégicas como la microfluídica, los biosensores, el procesamiento de señales y el desarrollo de tecnologías aplicadas a la salud.

Actualmente, se encuentra en la fase final de fabricación de los microelectrodos y en el inicio de su integración con la estructura tridimensional. “Estas semanas estoy aprendiendo directamente cultivo neuronal, lo cual es clave para continuar con la validación del sistema. Es un trabajo técnico, exigente, pero fascinante”, señaló con entusiasmo.

La estancia académica se inició el 5 de enero de 2026 en la ciudad de Hamilton, en el marco del Emerging Leaders in the Americas Program (ELAP), iniciativa que promueve la movilidad estudiantil y la cooperación científica entre universidades de América Latina y Canadá.

Fernandez Chapoñan, egresado de Ingeniería Biomédica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, fue seleccionado como beneficiario de esta prestigiosa beca tras un riguroso proceso de evaluación y aceptado como Visiting Student Researcher en la Facultad de Ingeniería de la McMaster University, representando a la Decana de América.

“Yo no postulé a la beca ‘a ver qué pasa’. Postulé convencido. Y esa convicción viene de todo lo que construí en San Marcos. Mi formación curricular fue sólida, pero lo que marcó la diferencia fue lo extracurricular: la robótica competitiva, representar a la universidad jugando rugby, trabajar en el Instituto Nacional Materno Perinatal, en otros centros de salud, en Dräger, ser director de Proyectos e Investigación en la Rama IEEE UNMSM, enseñar en secundaria, escribir en la revista biomédica y seguir sumando experiencias. Todo eso me dio algo clave: confianza”, afirmó.

Su incorporación como investigador visitante permitirá fortalecer la colaboración internacional entre la McMaster University y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, potenciar la investigación multidisciplinaria en instrumentación biomédica, microfluídica y biosensores, así como impulsar el intercambio de conocimientos y futuras iniciativas conjuntas.

Esta experiencia también contribuirá a promover la diversidad cultural y académica dentro del grupo de investigación y de la comunidad de ingeniería biomédica en Canadá, reafirmando el compromiso de San Marcos con la internacionalización, la excelencia académica y la formación de profesionales capaces de aportar al desarrollo científico y tecnológico a nivel global.

Orgulloso de ser norteño

Anderson Aldair Fernandez expresa con orgullo sus raíces: nació en Túcume, Lambayeque, y creció en Lima. Realizó sus estudios primarios en el colegio público 1127 Lincoln, en La Victoria, donde ocupó el primer puesto, y cursó la secundaria en Trilce Roma.

“Tengo dos hermanas menores, Jimena y Saori. Mis padres son provincianos: mi mamá Paula es de Lambayeque y mi papá Julio es cajamarquino, de Chota. Ambos culminaron la secundaria; no son profesionales, pero me dieron algo mucho más grande: valores, disciplina y apoyo incondicional”, destacó.

“Nunca me faltó nada esencial. Todo lo que soy se lo debo a ellos. Estoy profundamente agradecido con Dios por haberme bendecido con padres que apostaron por mi educación incluso cuando no era fácil. Si hoy estoy en Canadá haciendo investigación, todo empezó en casa”, subrayó.

Sobre su paso por San Marcos, recuerda la exigencia y el pensamiento crítico como sellos distintivos. “Encontré una formación que te obliga a entender el ‘por qué’ de las cosas, no solo el ‘cómo’. Académicamente es retadora; personalmente, te forja carácter”.

Ingresó en 2021 y egresó en diciembre de 2025 de Ingeniería Biomédica. “Elegí esta carrera porque combina dos mundos que siempre me apasionaron: la ingeniería y la medicina. Para mí, la ingeniería biomédica es la parte más humana de las ingenierías. No solo diseñas sistemas; impactas directamente en la vida de las personas”.

Finalmente, reflexiona: “Hoy, en un entorno internacional de investigación, confirmo que la base sanmarquina es sólida. No estamos un paso atrás; estamos listos. Ser sanmarquino es un orgullo. Quiero demostrar que la educación pública peruana forma profesionales capaces de competir a nivel global”.