RCR, 19 de febrero 2026.- La excongresista Rosa Bartra sostiene que la elección de José María Balcázar como presidente transitorio del Perú fue una “repartija de poder” entre las agrupaciones políticas del Congreso de la República.
“Lo de ayer no puede ser un acuerdo político. Eso efectivamente es una repartija de espacios de poder. Fíjese qué emisión que tiene el Perú de conocer quiénes negocian, cómo negocian, y qué negocian antes de la elección. Porque esto nos va a permitir tener un tamiz mucho más fino con respecto de a quién le entregamos nuestros destinos el próximo 12 de abril”, expresó la exlegisladora en diálogo con Red de Comunicación Regional (RCR).
Al analizar el comportamiento de las bancadas de Fuerza Popular, Renovación Popular, Somos Perú y Podemos, Bartra aseveró que “cada quien ha exhibido de la manera más cruda sus debilidades más turbias, sus temores, sus ambiciones”.
Según la exlegisladora, esta situación representa una «oportunidad de oro» para que los ciudadanos analicen las conductas y los votos de cada bancada, permitiendo saber «quién es quién» y qué esperar de ellos tras la elección del nuevo mandatario.
APP inclinó la balanza hacia Balcázar
En ese sentido, Bartra criticó a Alianza para el Progreso (APP) por la votación que definió la elección de Balcázar. “Terrible lo que ha pasado con APP, que hasta el final no transparentó su voto y que definitivamente ha sido el que ha inclinado la balanza hacia Balcázar de manera contundente”, manifestó.
Señaló que esta postura obliga a un control político estricto, ya que actualmente impera el «caos» en los sectores que maneja APP, lo cual debe ser un foco de atención para la prensa y la población.
Sobre el impacto electoral, Bartra pronosticó que este evento será un punto de quiebre para los partidos de todas las tendencias. “Les va a pasar factura a todos. Este evento es un momento trascendental para lo que se denomina pasar factura”, aseguró.
“Perdimos todos”
Explicó que la derecha se enfrascó en una «lucha incomprensible de infundios mutuos», mientras que los partidos de centro perdieron parte de su base al votar abiertamente por la izquierda en una negociación que no fue ni anunciada ni limpia, dejando a todas las fuerzas políticas en una situación vulnerable.
“El escenario prácticamente vuelve a un nivel de línea de partida, en el cual no hay ganadores, por una o por otra razón. Todos hemos perdido ayer, todos”, sentenció.













