El candidato de Perú Federal sostiene que el actual modelo centralista impide que los servicios básicos lleguen a las regiones y plantea una administración descentralizada basada en la tecnología y la austeridad.
RCR, 14 de enero 2026.- Armando Masse, candidato a la presidencia de la República por el partido Perú Federal, indicó que su decisión de postular en las próximas elecciones se debe a la necesidad de un cambio estructural en el país, planteando el federalismo como un modelo exitoso para descentralizar el poder y acercar el Estado a las regiones. Agregó que el centralismo ha profundizado las brechas sociales y económicas, impidiendo que los servicios básicos y las oportunidades lleguen de manera eficiente a la población más vulnerable.
“Se necesita de un cambio de fondo que es la propuesta de que el Perú adopte una forma de administración que es muy conocida y exitosa en el mundo: el federalismo, y también el peruano quiere soluciones rápidas, en ese sentido, se requiere de posibilidades legales que permitan ese accionar y no después estar soportando juicios eternos por un exceso o abuso como autoridad”, dijo a través de Red de Comunicación Regional (RCR).
En cuanto a la seguridad ciudadana, sostuvo que el país enfrenta hoy una delincuencia más organizada y violenta que en años anteriores, lo que exige respuestas firmes y rápidas. Mencionó que el Estado debe contar con herramientas legales claras para enfrentar al crimen organizado sin que las autoridades queden expuestas a procesos judiciales interminables por el ejercicio de su función.
“El Perú, como país soberano, debe priorizar su Constitución y los intereses de la población, planteando la posibilidad de revisar el reconocimiento de fallos internacionales que contradigan el orden constitucional. Por ejemplo, la pena de muerte es una propuesta de mano dura que implica trabajo obligatorio y eliminación de privilegios para los delincuentes condenados”, expresó.
Masse también cuestionó el elevado gasto estatal en el sistema penitenciario frente a la limitada inversión en la niñez, señalando que se debe priorizar a los niños como futuro del país. “Insistimos en que los recursos públicos deben administrarse con austeridad, honestidad y eficiencia, valores que aseguró haber practicado durante sus más de 25 años de gestión institucional”, afirmó.
En el ámbito educativo y de salud, alertó sobre la grave problemática de la anemia infantil, especialmente en zonas rurales, indicando que esta afecta directamente el desarrollo cognitivo y el futuro productivo del país. Criticó que, pese a la riqueza natural y alimentaria del Perú, persistan altos índices de desnutrición debido a la mala gestión, la corrupción y el centralismo.
“El Perú tiene que ser más cercano entre sí, rechazamos totalmente que deban seguir haciendo un control de la pobreza desde un escritorio de Lima, sino que se tienen que atender una serie de necesidades desde las zonas más afectadas, por algo fueron elegidos, para servir a la gente”, anotó.
Finalmente, reafirmó que su propuesta política busca un Estado más cercano a las regiones, con autoridades que trabajen desde sus propias localidades y no desde Lima, utilizando la tecnología para reducir costos y mejorar la eficiencia. “Solo con una administración descentralizada, honesta y enfocada en las personas se podrá garantizar un desarrollo equilibrado y sostenible para el Perú”, subrayó.













