RCR, 09 de enero de 2026.- Rafael Belaunde Llosa, candidato a la presidencia de la República por el Partido Libertad Popular, señaló que su propuesta se sustenta en tres ejes fundamentales: el crecimiento económico basado en la inversión privada, la presencia activa y eficiente del Estado en todo el territorio nacional, y la lucha frontal contra la inseguridad ciudadana. Agregó que la inversión privada es el motor del empleo, pero que el mercado no puede resolver por sí solo las profundas brechas sociales del país.
“El crecimiento económico está basado en la inversión privada, pero tan importante como eso es tener un Estado presente, que asegure el funcionamiento de la institucionalidad por todo el Perú, que se promueva el capitalismo popular, sobre todo porque solos no podrán resolverlo. Entonces, hay que conjugar estos factores, considerando las actuales carencias a nivel nacional, tenemos que ser un país unitario e integrado”, dijo a través de Red de Comunicación Regional (RCR).
Precisó que la ausencia estatal ha generado exclusión y desconfianza, citando como ejemplo que cerca de la mitad de las postas médicas del país no cuentan con médicos, situación que, dijo, refleja una grave falla de la institucionalidad pública. Mientras que, respecto a la inseguridad ciudadana, se ha visto reflejado en la expansión de las economías ilegales y su vínculo directo con el crimen organizado.
“Se puede decir que existe una alianza muy estrecha entre la proliferación de las economías ilegales y la criminalidad, eso se ve muy claramente en la región La Libertad, por ejemplo, ha ido creciendo la minería ilegal, las organizaciones criminales han ido tomando control en Patáz y en Trujillo se producen atentados con explosivos, que por cierto provendrían de esta actividad ilícita”, afirmó.
En ese sentido, Belaunde planteó que una de las claves para enfrentar este problema es una verdadera reforma del proceso de formalización minera, por lo que, cuestionó la prórroga del Registro Integral de Formalización Minera (REINFO), al que calificó como un incentivo perverso que permite operar sin formalizarse. “En cambio se debe adecuar la normativa a la realidad del minero artesanal y pequeño productor, tomando como referencia experiencias internacionales», expresó.
Y en relación con la gran minería, sostuvo que el país necesita destrabar proyectos estratégicos que hoy se encuentran paralizados por trabas normativas, inseguridad jurídica y conflictos sociales, considerando que un proyecto minero puede tardar hasta 25 años en entrar en operación, lo que desalienta la inversión y fomenta la especulación de concesiones sin desarrollo productivo.
“El objetivo de un país que tiene potencial minero implica una inversión de miles de miles de millones de dólares y darles confianza a los inversionistas, son 70 millones de dólares la cartera de inversión, es por ello que se debe destapar una gigantesca riqueza y es lo que va a hacer posible ponernos de acuerdo también en cómo se distribuye en la renta minera”, anotó.
Otro punto central de su propuesta fue la revisión del esquema de distribución de la renta minera, por lo que cuestionó el diseño actual del canon, señalando que gran parte de los recursos no se ejecutan o se utilizan de manera ineficiente. “Se podría utilizar una porción de esos fondos para que se transfiera directamente a las familias de las zonas de influencia minera, priorizando a las más pobres, con el fin de reducir la pobreza y generar legitimidad social para la actividad”, enfatizó.
En el ámbito económico, el candidato sostuvo que el crecimiento no debe ser un fin en sí mismo, sino un medio para mejorar la calidad de vida de la población. Afirmó que crecer al 3 % es insuficiente para un país con altos niveles de pobreza e informalidad, y que el Perú debería aspirar a tasas de entre 5 % y 6 % para garantizar movilidad social, empleo y oportunidades para los jóvenes.
“El crecimiento de la economía tiene que ser un medio para generar mayor bienestar en la población, porque el objetivo de la acción de gobierno es mejorar la calidad de vida de la gente. Entonces, crecer al 3% sencillamente no le resuelve el problema a la gente, sobre todo en un país como el Perú, donde todavía hay gente muy pobre”, alertó.
Finalmente, abordó el problema de la informalidad, que alcanza al 70 % de la economía, y lo atribuyó a los altos costos y la complejidad de ser formal. Propuso reducir sobrecargas laborales y tributarias para las micro y pequeñas empresas, incentivar la reinversión y promover una reforma normativa integral. “Con ello se podría fortalecer el empleo formal y sentar las bases de un desarrollo más inclusivo y sostenible”, subrayó.












