RCR, 28 de agosto 2025.– Rubén Carrasco, director ejecutivo de CULTIVIDA, demandó el desarrollo de infraestructura hídrica para enfrentar los efectos del cambio climático y garantizar la seguridad alimentaria. Agregó que, aún persisten problemas de estiaje y sequía que afectan tanto al consumo humano como a la agricultura, debido a la falta de planificación a mediano y largo plazo.
“Es ahora cuando necesitamos una infraestructura adecuada para poder almacenar agua de lluvia y tener disponibilidad para periodos de sequía. Si bien es cierto, no hemos tenido años atrás un plan a mediano o largo plazo, porque estas represas son de muchos años atrás, y no hemos tenido avances en este campo”, dijo a través de Red de Comunicación Regional (RCR).
Indicó que el Ministerio de Agricultura impulsa actualmente 22 proyectos de irrigación, algunos bajo el modelo de Gobierno a Gobierno como Majes Siguas III, con la cooperación de Japón, y Chavimochic III, con apoyo de Canadá. También mencionó iniciativas claves para regiones agrícolas como Tumbes, Piura, Áncash, Tacna y Cajamarca, esta última considerada la segunda con mayor área agrícola del país, pero con un déficit en infraestructura de riego.
“El caso de Cajamarca es emblemático, proyectos como la presa de Chonta buscan atender la creciente demanda de agua para consumo y producción agrícola, mediante un esfuerzo articulado entre el gobierno central, autoridades regionales y locales, y la empresa privada”, expresó.
Carrasco destacó que la asociatividad público-privada es esencial para impulsar obras de gran impacto, además de fomentar microreservorios y riego tecnificado para fortalecer la agricultura familiar. “Hay que valorar a esos agricultores que ya ponen su producto en los mercados más exigentes de Europa, la capacitación es importante, así como la certificación de sus cultivos”, afirmó.
Por otro lado, advirtió sobre la falta de mantenimiento en reservorios como el de Poechos en Piura, cuya capacidad de almacenamiento se redujo drásticamente por ausencia de trabajos preventivos. Añadió que los proyectos de irrigación deben complementarse con políticas de Estado estables para garantizar continuidad en la gestión hídrica.
“Reservorios como el de Poechos han perdido gran parte de su capacidad por la ausencia de mantenimiento oportuno, lo que evidencia una seria debilidad en la gestión del recurso, por lo tanto, las iniciativas de irrigación no pueden depender únicamente de nuevas obras, sino que requieren estar respaldadas por políticas de Estado sostenibles”, anotó.
Remarcó que los asociados de Cultivida brindan asistencia técnica en diversas regiones y promueven buenas prácticas agrícolas, certificaciones y manejo integrado de plagas, por lo que hizo un llamado a las autoridades locales y regionales a priorizar el sector agrario y trabajar junto con los agricultores familiares, quienes no solo abastecen el mercado interno, sino que también pueden acceder a mercados internacionales cada vez más exigentes.
